Todo aquel que entrena se ha hecho esta pregunta alguna vez: ¿Es mejor entrenar por la mañana o por la tarde? ¿Puedo entrenar a mediodía con el calor? ¿Y hacerlo antes o después de comer? Aunque hay múltiples teorías y depende de cada uno, voy a intentar daros las claves para conocer la mejor hora para entrenar:

mejorhora_entrenar

  1. El clima: No es lo mismo vivir en un clima templado que en una extremo, donde calor y frío son altos. Y tampoco es igual entrenar en verano que en invierno. Desde luego, en verano debemos evitar hacer deporte entre las 12 y 16 horas, tiempo de máximo calor por lo general. Si finalmente entrenamos a esas horas, hay que hacerlo en un sitio cerrado, por ejemplo en el local de nuestro entrenador personal o bien en un gimnasio. Otra cosa es que practiquemos deportes en playa o piscina. Si en verano debemos evitar esas horas, en invierno deberíamos entrenar justo en esos momentos de más sol. La mejor hora para entrenar no será recién levantado. Al cuerpo le cuesta más elevar su temperatura. Pero en estos casos, un buen calentamiento será esencial para evitar lesiones. Si entrenar muy temprano en invierno, una buena opción es darse una buena ducha de agua caliente antes de entrenar y, después abrigarse muy bien.
  2. ¿Cómo de intenso es nuestro entrenamiento? Si el objetivo es hacer una sesión de alta intensidad, es mejor evitar las primeras horas del día. Si es el momento del día elegido para hacer deporte, es importante activarse poco a poco, poniéndonos en pie, al menos, una hora antes de empezar el entrenamiento. En estos casos, el calentamiento cobra especial importancia.
  3. Nuestro reloj biológico: Si somos de los que tenemos un mejor momento físico por las mañanas, es mejor hacer deporte por la mañana. En cambio, las personas nocturnas funcionan mejor por la tarde/noche. Para estas es mejor la práctica deportiva en ese horario.
  4. Nuestros horarios y estilo de vida: Horario de trabajo, responsabilidades familiares, etc, condicionan sobremanera la mejor hora para entrenar. Es mejor entrenar a un a’peor’ hora del día que no hacerlo, así que debemos ser racionales y adaptarnos a nuestras posibilidades. Hacer ejercicio nos va ayudar a descansar mejor por las noches, a tener mejor estado de ánimo, a reducir el estrés y a no tener sobrepeso.

En definitiva, existen muchos factores de los que depende la mejor hora de cada uno para entrenar. Lo importante es sentirnos bien sin llegar a extremos en los horarios y siendo consecuentes con nuestro estilo de vida. Siempre la constancia es la mejor herramienta. ¡A tope!