Si hiciéramos una lista de las veces que hemos iniciado una dieta y luego al tiempo hemos recuperado los kilos perdidos, seguro que muchos podrían hablar de varias veces. Y es que cuando nos planteamos perder peso, ahora que parece iniciarse la ‘operación bikini’, debemos pensar más en un cambio de hábitos que en un periodo puntual.

perderpeso

Por ello, a la hora de perder peso, es fundamental plantearnos la pérdida con calma, y siempre pensando que la fase de pérdida de peso es una resta: consumir menos calorías de las que se necesitan y hacer ejercicio. Esta es la clave, sin importar el peso del que partimos.

Para hacer más fácil esa pérdida de peso, a continuación os doy unos consejos que seguro que os ayudan a conseguirlo. Ánimo y sobre todo, mucha paciencia:

  1. Come sano y sobre todo, cantidades moderadas: Además de consumir preferentemente productos frescos (verdura, fruta, carne, pescado, frutos secos y legumbres….), debes cuidar el tamaño de las porciones. Una buena estrategia es usar platos de postre. Si comes fuera de casa, opta por ingerir la mitad de la ración que te pongan delante. Y por supuesto, grasas, cuantas menos, mejor.
  2. El desayuno, fundamental. No hay opción de saltárselo. Y además, hay que hacerlo variado: fruta, cereales y algún lácteo lo harán sano, nutritivo y saciante. Los carbohidratos, limitados.
  3. Ejercicio para quemar calorías. Puedes elegir el que más te guste, pero la idea es lo que decíamos al principio: quemar más de lo que consumimos. Para ello, andar, correr, o ejercicios ayudados de un entrenador personal, seguro que te motivan.
  4. El peso, semanal. No te obsesiones, mejor pesarse solo un día a la semana, puesto que de otra manera podrías creer que has perdido mucho o poco sin consistencia.
  5. Mejor alimentos con pocas calorías. Abusa de verduras, cocinadas o sin cocinar, de todos los colores, y reduce más las ingestas de proteína, carbohidratos…
  6. No te quedes con hambre. Es fundamental no llegar con demasiada hambre a la siguiente comida. Por ello, es mejor hacer pequeñas ingestas a lo largo del día de forma que no tengamos sensación de mucha hambre.

Tras estos, consejos, el truco es claro: cambia tu mente y cambia tus hábitos. Es decir, piensa de forma diferente tu relación con la comida. Y si ves que no puedes hacerlo solo, pide ayuda: nutricionistas y profesionales médicos pueden ayudarte a conseguirlo.