Es una de las partes del cuerpo que más preocupa a las mujeres, porque es una de las zonas que antes pierde consistencia con el paso de los años. Es muy habitual que acudan a entrenar personas que buscan mejorar una parte específica del cuerpo como los glúteos. Para ello, no hay grandes secretos. Aunque existen otras opciones en el mercado como la cirugía o ciertas cremas, si queremos tener unos glúteos firmes es una cuestión de ejercitarlos y ser constantes en el ejercicio.

Como ya indicábamos, para que los glúteos no pierdan consistencia y firmeza, es mejor ejercitarlos. Pero, ¿qué ejercicios debemos llevar a cabo? El mejor ejercicio para ello es subir y bajar escaleras. Sería una media de 25 escalones 20 veces al día. Aunque no debemos empezar tan fuerte, por lo que se puede empezar con 100 escalones diarios, y poco a poco aumentar la cantidad de escalones.

culos

Es conveniente que antes de comenzar los ejercicios se realice un paseo caminando durante 5 minutos, para que tanto su sistema circulatorio, corazón y músculos de las piernas y glúteos se encuentren en óptimas condiciones para el ejercicio. Es muy conveniente también que esta rutina se realice sin parar. La constancia y disciplina son las que van a conseguir que obtengamos los resultados esperados. Para conseguir firmeza, debemos repetir estos ejercicios al menos dos veces por semana. SI además buscamos volumen, es más conveniente aumentar hasta tres veces.

Otro ejercicio que también ayuda es saltar a la cuerda. Es un ejercicio muy recomendable para conseguir un trasero impactante, así como muslos y pantorrillas. Es bueno empezar, por ejemplo, con 10 series de un minuto y 30 segundos, con pausas de recuperación de dos minutos. En los descansos se puede respirar profundamente y recobrar la frecuencia cardiaca, además de realizar ejercicios de estiramiento.

El ejercicio de cuerda es más intenso, y exigente que la escalera. No obstante, combinar ambos dará rápidos y mejores resultados, por ello es fundamental que los realices con la técnica adecuada un mínimo de dos veces por semana cada uno, en forma alternada.

Uno de los problemas más frecuentes que se presentan en los glúteos es la celulitis, es decir, la acumulación de grasa, agua y toxinas que dificulta la circulación sanguínea, formando pequeños hoyuelos en la piel, semejantes a los de una cáscara de naranja. Su origen principal es la alimentación con altos contenidos de grasa, aunque también deben tomarse en cuenta los trastornos hormonales y la vida sedentaria.

Por ello, es importante también reducir la ingestión de grasas de origen animal e incrementar las raciones diarias de frutas y verduras, beber entre 2 y 3 litros de agua diariamente y limitar la ingesta de conservadores, sal y azúcar.

Para unos glúteos en buen estado, el ejercicio físico algunos minutos al día es la mejor opción. ¡Arriba ese ánimo y a por todas!