Todos sabemos que correr está de moda. Pero también sabemos que es un deporte de alto riesgo para lesiones en general y rodillas en particular. Por eso, los expertos han lanzado una nueva moda, el power walking, que consiste en caminar a buen ritmo. Es un deporte de resistencia en el que caminamos a ritmo continuo, a una velocidad determinada, durante un tiempo limitado. Para practicar power walking solo necesitamos estar al aire libre y no utilizaremos ningún elemento de apoyo o sustentación, como ocurre con el Nordic Walking.

Pero para conocer bien esta disciplina, te enumeramos sus beneficios:

  1. Es menos exigente que cualquier modalidad de carrera: Al llevar un ritmo menos intenso, es menos probable que nos lesionemos articulaciones o estas se desgasten.
  2. Ritmo quemagrasas: Durante el ejercicio mantenemos el ritmo de pulsaciones en una zona que permite a nuestro organismo quemar grasas, mejorar la circulación sanguínea y la oxigenación general del cuerpo.
  3. Beneficios para la salud: El power walking disminuye la tensión arterial y el colesterol, mejora el sistema cardiaco, previene la diabetes, desestresa, relaja y mejora nuestro bienestar general.

Pero, ¿cómo debemos hacerlo para que sea correcto? Lo más importante es la postura. Se debe mantener consciencia de la postura que tenemos: hombros atrás, vista al frente, pecho arriba y abdomen activado. Esta forma de colocarse evitar que nos arqueemos hacia delante.

Respecto al ritmo, sería adecuado andar a entre 6-7 kilómetros hora, y practicándolo entre 45 y 60 minutos al día. Del mismo modo, se debe hacer entre 3 y 6 días a la semana.

Del mismo modo, hay que evitar algunos de los errores más comunes:

  1. Evitemos colocar de forma errónea la cadera. Si siente presión en las lumbares, corrija.
  2. El abdomen debe ser el centro del cuerpo. Mantener la cadera sobre el apoyo del pie, ni delante ni detrás.
  3. Los brazos no deben cruzarse por delante del cuerpo. Deben ir en dirección de la marcha.
  4. Realizar movimientos demasiado amplios con los brazos: el braceo no debe llegar hasta la altura del hombro.
  5. Forzar la elevación de la punta del pie. Los tibiales son músculos poco entrenados. Hay que escucharlos: si se fatigan, debemos relajarlos y estirarlos un poco para evitar lesiones.

 

Practicar el power walking te ayudará a ponerte en forma de una forma saludable. ¿te animas?