Tal y como es sabido, el consumo excesivo de alcohol afecta a la salud de las personas. En concreto, las bebidas alcohólicas perjudican al desarrollo cerebral de los individuos y pueden ocasionar problemas de memoria y de aprendizaje provocados por el etanol que contienen. Además, el alcohol de forma excesiva puede derivar en alteraciones en el hígado (cirrosis), inflamaciones del páncreas (pancreatitis) o cánceres del aparato digestivo.

Sin embargo, estudios médicos afirman que el consumo moderado de alcohol puede tener beneficios en la salud de los consumidores. Consumir alcohol con moderación correspondería a beber no más de 10 g. alcohol al día (una unidad de bebida) en el caso de mujeres y no más de 20 g. de alcohol al día (dos unidades de bebida) en el caso de varones. Así pues, las bebidas alcohólicas más recomendadas para consumir y cumplir ciertas premisas son la cerveza y el vino. Ésta son las bebidas consumidas por la población española pues van acompañados normalmente de procesos socializadores que hacen su consumo muy atractivo.

De la misma forma se han realizado estudios que comparan la salud de personas no bebedoras y personas que consumen alcohol en cantidades muy pequeñas. Los resultados obtenidos han dejado entrever que las últimas disfrutan de una mejor calidad de vida pues el consumo moderado de alcohol (7 bebidas a la semana) se asocia  a un 20% menos de riesgo de insuficiencia cardíaca en varones y un 16% menos en mujeres, comparándolos con los no bebedores.

En definitiva… ¡hemos de encontrar el balance que nos permita no privarnos de aquello con lo que disfrutamos sin excedernos en su ingesta!