Realizar los ejercicios que nos permiten fortalecer nuestro organismo de una manera correcta en lo que a la técnica de ejecución se refiere es fundamental para realizar cada que dichos movimientos se lleven a cabo de forma segura, sin arriesgarse a sufrir lesiones.  Esta es la primera regla básica que se ensaña a los principiantes antes de comenzar a entrenar, por lo que normalmente empezamos con cargas bajas y repeticiones escasas y así centrarnos en la técnica de los ejercicios. Sin embargo, una vez que incrementamos el peso o el número de repeticiones… ¿por qué no continuamos fijándonos en la técnica de los ejercicios?

El cansancio y la necesidad de acabar “rápido” ese esfuerzo que nos provoca cierto dolor muscular nos lleva a que los movimientos que ejecutamos sean bruscos y poco controlados.

Para lograr una buena técnica de entrenamiento es necesaria concentración, cuidar cada movimiento de cada ejercicio. Así pues, los más experimentados que suelen trabajar con cargas muy grandes que comprometen la ejecución de los movimientos y que conllevan un riesgo mayor de lesiones deben conocer a la perfección todos los rangos de movimiento que son capaces de lograr ya que es importante que la cantidad de carga que se mueva, no comprometa la técnica.

¿Nuestra recomendación? ¿cómo te puedes asegurar de que todos los ejercicios y movimientos que realizar en cada uno de ellos no te crearán lesiones ni dolores musculares? ¡Ponte en contacto con un profesional en la actividad física!

Una persona especializada en todo momento va a permanecer   justo a tu lado, se quedará cerca de ti para ver cómo efectúas tus repeticiones, se asegurará  de que estás en la posición correcta desde el principio hasta el final. De esta forma, las lesiones se reducirán en gran medida, además…¡tu rendimiento y consecución de objetivos será una realidad!