La dieta DASH es una de las que más de moda se han puesto últimamente. Pero, ¿qué la diferencia del resto? DASH quiere decir en inglés “Dietary Approaches to Stop Hypertension”, que quiere decir que es una dieta enfocada a reducir la hipertensión. Con la dieta DASH, y siempre bajo supervisión de un especialista, se logra bajar la tensión arterial. Sus principios son:
1. Reducir el consumo de sal, grasas saturadas, colesterol y grasa en general.
2. Se aumenta el consumo de productos frescos como frutas, vegetales y lácteos desnatados con bajo contenido en grasa.
3. Incluye cereales, pescado, carne de ave y nueces
4. Limita el consumo de carne roja, dulces, azúcares añadidos y bebidas con azúcar.
5. Con todos estos alimentos, la dieta es rica en potasio, magnesio y calcio y proteínas.
Y es que el consumo de sal favorece la hipertensión, uno de los factores de riesgo en enfermedades cardiovasculares. Algunos alimentos contienen sal natural, y cuando la comida se prepara o procesa se le añade algo de sal. Además, los alimentos recomendados en la dieta DASH (frutas, vegetales y granos enteros) tienen componentes como el licopeno, beta caroteno e isoflavonas, que ayudan a prevenir enfermedades como cáncer, osteoporosis, derrame (embolia) y diabetes.
Sin duda, esta dieta es cardiosaludable, puesto que ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades del corazón al disminuir el consumo de colesterol.
Gracias a la dieta DASH, la presión arterial se reduce en cosa de dos semanas, pero si se está tomando medicación para la tensión, se debe seguir haciendo, todo bajo supervisión médica.
SI estás pensando en hacer dieta, como por ejemplo la DASH, te dejo algunos consejos que te ayudarán a llevarlo mejor:
1. Comienza con pequeñas metas y no te desanimes si al principio te cuesta cumplir.
2. Intentar apuntar durante 3 días todo lo que comes desde que te levantas. Con esta lista compárala con los alimentos permitidos en DASH y verás lo que necesitas mejorar.
3. Cambiar las cosas poco a poco es a veces más sencillo que hacerlo todo de golpe.
4. Es importantes familiarizarse con lo que se considera porción para cada alimento. Su especialista en nutrición le ayudará.
5. No olvides el ejercicio. La actividad física también ayuda a disminuir la presión arterial y contribuye a perder peso.
6. Los aderezos mejor sin sal. Especias, hierbas y ajo, totalmente permitidos.
7. Mejor consumir alimentos frescos. Cuanta menos comida congeladas, mejor.
8. SI adquirirmos alimentos congelados en importante fijarse en la cantidad de sodio que llevan. Los hay sin sal.
9. La forma de cocción importa mucho: Cocine al vapor, en la parrilla, con poca agua, ase o con muy poco aceite en una cacerola revolviendo constantemente.
10. Cuando comas fuera, intenta pedir que los alimentos te los cocinen sin sal o con muy poca sal. Evita pedir salsas.
Esta dieta es completa, no genera deficiencias y permite mantener un estilo de vida cardiosaludable, además de perder peso. ¿Te apuntas?