El invierno es sinónimo de bajas temperaturas, lluvia y mal tiempo. Y es casi seguro que antes o después nos resfriaremos. Llegado el momento, ¿debemos seguir entrenando esos días de malestar? Correr y hacer ejercicio con la nariz congestionada, con mocos, tos o incluso fiebre, no permite disfrutar del entrenamiento. Con un catarro, las capacidades físicas son menores y forzar nuestro cuerpo será contraproducente.

resfriado

Como el ejercicio físico estimula el sistema inmunitario, entrenar de forma suave cuando estamos resfriados podría ayudar a un mejor funcionamiento de nuestras defensas frente a los virus que nos están atacando. Pero en función de la localización de los síntomas del resfriado debemos decidir si hacer o no ejercicio. Entrenar moderadamente puede hasta estar indicado para personas con molestias del cuello hacía arriba. Si las molestias las tenemos en pulmones y resto del cuerpo quizás el deporte no es tan conveniente. Pero, y si además de dolor de garganta, estornudos y mocos, tenemos mal cuerpo e incluso fiebre, es aconsejable no entrenar.

Si finalmente habéis decidido entrenar a pesar del resfriado, estos consejos os ayudarán:

  1. Ir vestido adecuadamente, ni muy abrigado ni de verano: Ni pantalón corto y camiseta de tirantes ni forro polar. Son mejor los tejidos térmicos que te permiten mantener el cuerpo caliente y expulsan el sudor para que la ropa esté seca. La ropa que lleves que sea fácil de quitar y llevar atada para adaptarte a la temperatura.
  2. Como las cebollas, a capas. Evita llevar una única prenda aislante para mantener el calor, es mejor llevar varias capas para aislar el cuerpo, tanto si vas a salir al exterior como si entrenas en interior.
  3. Protege la garganta: Es una zona que suele quedar desprotegida, y te permite no respirar el aire helado directamente, y calentarlo previamente.
  4. Gorro y guantes, imprescindibles al aire libre en invierno. No te olvides de la cabeza y las manos. Por la cabeza se puede llegar a perder hasta el 60% del calor corporal. Tener las manos calientes te ayudará a soportar el frío.
  5. Calienta mejor que de costumbre. En el exterior no empieces a forzar la máquina al primer minuto, es importante que escuches las señales de tu cuerpo cuando hay un resfriado o gripe, empieza despacito y ve subiendo la intensidad sin llegar a forzarte.
  6. Estira en caliente. Al terminar has de estirar, pero no se te ocurra hacerlo en la calle o sin abrigarte bien en el gimnasio, lo mejor es ir a la ducha caliente directamente y estirar después con ropa limpia y seca en un lugar abrigado o en casa.
  7. Hidrátate más que antes. Un resfriado o gripe acelera la deshidratación, es importante aumentar la cantidad de líquidos cuando se está pasando una infección respiratoria.
  1. Aliméntate bien si entrenas. Si estás con gripe, seguramente tengas poco apetito, es normal pero si vas a hacer deporte necesitas recargar los depósitos de glucógeno con hidratos de carbono.
  2. Aumenta la dosis de vitaminas A, C y E y los alimentos ricos en antioxidantes como frutas, verduras, frutos secos y carnes rojas.
  3. Duerme todo lo que puedas. La mejor forma de curar una gripe o resfriado es meterse en la cama y dejar que el cuerpo resuelva el conflicto por sí solo.

Y lo más importante…¡Disfruta a tope del ejercicio!